Después de visitar nuestro establecimiento especializado en la venta de motos nuevas en Vigo y haber adquirido tu joya de dos ruedas, te queda una de las tareas más exigentes de todas, mantener tu vehículo reluciente como el primer día.

Muchos clientes de nuestra tienda de venta de motos nuevas en Vigo prefieren hacer uso de la limpieza automática para no tener que mover ni un dedo. Sin embargo, para todos aquellos a los que le preocupa la salud de su cartera y no quieren que nadie toque sus motos, les proporcionamos una serie de trucos infalibles:

1. Dependiendo de la cantidad de suciedad a la que te vas a enfrentar (mosquitos, polvo, barro…), deberás equiparte con un determinado número de productos: limpiador neutro, esponja, bayeta o trapos limpios, papel de cocina, cubo, brocha, bolsa de plástico, cantidades ingentes de agua, pulimento para cromados, grasa para contactos eléctricos y aceite para engrasar las cadenas.

2. Es fundamental que la moto esté completamente fría antes de empezar la tarea. No hablamos de reproducir el ambiente del Polo Norte, pero sí esconderla de la exposición directa al sol. Una vez consigamos la temperatura adecuada, taparemos el tubo de escape con una bolsa plástica para que no le entre agua.

3. Actuaremos sobre las zonas más difíciles de limpiar utilizando la brocha que hemos mencionado anteriormente impregnada en líquido quitagrasas. Puedes aprovechar la ocasión, también, para limpiar la cadena con petróleo o queroseno.

4. Una vez aplicado el quitagrasas por las zonas deseadas, empaparemos la moto de agua para proceder al enjabonado (no nos pasemos con las cantidades).

5. Enjabonaremos toda la moto empleando una esponja con limpiador neutro e iremos enjuagándolo cada poco tiempo para que el jabón no se seque.

6. Para finalizar, quitaremos los excesos de agua y jabón con una bayeta. Cuando esté prácticamente seca, pasaremos una gamuza humedecida.

Si sigues estos sencillos consejos que te damos desde Anca, tendrás tu moto como el primer día durante más tiempo.